Como ya os he contado en más de
una ocasión, tengo una hermana que es 13 años menor que yo. Debido a esa gran
diferencia de edad siempre he tendido a mimarla mucho, y,
desde que empecé con la repostería creativa, también he procurado que sus
tartas de cumpleaños fuesen espectaculares.
Sin embargo el año pasado me fue
imposible hacer la tarta que tenía en mente, ya que dediqué parte del tiempo
que tenía reservado para ella a hacer la tarta de la patrulla canina de
Gabriel. Ésta encima me llevó más horas de las previstas por lo que, muy a mi
pesar, tuve que improvisar algo rápido para mi hermana.