Y llegó el otoño y el jardín melancólico se
tiñó de tonos cálidos.
Me encanta esta estación porque
creo que en fondo es más colorida que la primavera. Los arboles nunca florecen
a la vez por lo que no puedes apreciar el color de esta estación en conjunto, sin
embargo entre las hojas caducas de color marrón, rojo, naranja o amarillo y las perennes
que siguen con su amplia variedad de verdes, el contraste del otoño es precioso.
Y además el suelo se llena con ese manto crepitante tan divertido…sobre todo si
no te toca a ti recogerlo :)
Bueno que me lío, lo que quería
contar es que en este bucólico marco me encargaron una tarta de cumpleaños. Solo
me pidieron que fuese grande, para más de 10 personas, el resto (sabor y
diseño) lo dejaban a mi elección.
El contraste de la naranja
interior con el chocolate del fondant exterior fue perfecto. Todo quedo muy equilibrado
y bien ligado gracias a la crema pastelera y a que la tarta estuvo reposando
durante toda una noche.
Para el diseño exterior opté por
la temática otoñal, por lo que teñí fondant blanco de tres tonos diferentes de
naranja y, con cortadores con expulsor, recorte hojas a diferentes tamaños.
Luego con la ayuda de pegamento comestible las puse cuidadosamente sobre la
tarta tratando de que los colores y tamaños quedasen mezclados.
El resultado fue una tarta cálida y muy hermosa.
Luz Ignesón
Si te ha gustado esta entrada puedes dejarme tu comentario más abajo, será bien recibido :)
Si quieres recibir todas las actualizaciones del blog por e-mail solo tienes que escribir tu dirección de correo electrónico en la pestaña de la columna derecha donde pone suscripción (no hacen falta mas datos).
© [2013-2014] [Be brown, be sweet]
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar un comentario, prometo leerlo y contestarlo lo antes posible.
Si no consigues que se publique lo que has escrito, házmelo saber mandándome un mensaje (pestaña de la derecha). El formulario de comentarios a veces da problemas y no quiero dejar de leer tu opinión.