La primera vez que vi esta tarta
fue hace un año en la web de mis amigas de “The little Bakery”, por aquel
entonces quedé prendada de su colorido y originalidad y con ganas de comprar
una. Mas adelante, cuando ya me había entrado el gusanillo de la repostería, encontré
varios videos en youtube de cómo hacerla. ¡No era tan complicado y fascinante
como parecía a primera vista! y me entraron ganas de hacerla.
Poco después de mi cumpleaños viene
el de mi hermana pequeña. Nos llevamos 13 años y fue un regalo de cumple
estupendo por aquel entonces. Es una persona soñadora, alegre y divertida y por
eso esta tarta era perfecta para ella.
Pensé que lo ideal sería hacer
una tarta sencilla por fuera que luego sorprendiese al partirla con la
explosión multicolor. Muchos de los ejemplos que hay en internet tienen el
arcoíris dibujado también fuera de la tarta. Personalmente creo que al final hay un exceso
de color que desvirtúa el interior y no sorprende aunque estéticamente sean impresionantes (como la tarta de "cookies, cupcakes and cardio" de la imagen de abajo a la derecha).
Sin ánimo de ofender ni criticar, otra cosa que no me gusta de las
que he visto por la red es que suelen separar las capas con crema de
mantequilla blanca, lo que desdibuja el arcoíris y, en el caso de las que también
son blancas por fuera, se funde con el exterior (como la tarta de "ohpostres.com" de la imagen de arriba a la izquierda que por otro lado ha conseguido un acabado exterior en crema que ya quisiera yo para las mias). Por eso yo utilicé una
mezcla de mérmela y crema pastelera que acabó adquiriendo el color de cada capa
de bizcocho (como podeis ver en la porción de abajo).
No estoy diciendo con esto que
las otras tartas no sean bonitas, solo que a mí me parece mas interesante otra
estética. Al final creo que conseguí una tarta muy equilibrada pero he de
reconocer que, si bien es mas sencillo hacerla de lo que parece, es una tarta
muy laboriosa y lleva mucho tiempo de preparación.
Por si alguno queréis intentarlo
os voy a indicar paso a paso como hacerlo:
1. Hacemos una masa de bizcocho
con la receta que mas nos guste. Tened en cuenta que necesitareis el doble de
cantidad de la que soláis usar para el molde elegido ya que vais a dividir el
bizcocho en 5 niveles (o cinco bizcochos).
2. Separamos la masa
equitativamente en 5 cuencos o platos para teñirla de morado, naranja, rojo,
amarillo y verde. Para que el reparto sea más cómodo lo ideal es usar una
cuchara heladera.
Recomiendo usar colorantes
en gel o en pasta para no alterar la consistencia de la masa. Los que venden en
los supermercados del Dr. Oetker son muy cómodos pero tardaban mucho en teñir
la mezcla, necesitando mucha cantidad, por lo que es mejor utilizar colorantes “profesionales”
(Wilton, PME, sugarflair, americolor…)
3. Cogemos un molde de tarta y engrasamos
su interior con aceite de oliva suave, ayudándonos de un tozo de papel de
cocina. Esto evitará que se pegue la masa y no dejará película en los bordes
del bizcocho una vez horneado.
4. Vertemos el primero de los
colores en el molde.
Lo ideal sería tener
varios moldes del mismo tamaño para hornear los bizcochos a la vez. Si como yo
solo tenéis uno, tapad el resto de los cuencos con albal hasta que los uséis
para que no se reseque o estropee la masa.
5. Horneamos el bizcocho a la temperatura que indique la receta vigilando en todo momento su evolución, ya que al ser muy poca cantidad se hace muy rápido (mucho mas que el tiempo que diga la receta).
Es aconsejable empezar
por el color amarillo para ver bien cuando está dorado y fijar el tiempo para
los demás bizcochos. En mi caso tardó 10 minutos a 150º.
6. Una vez horneadas y enfriadas
todas las capas, procederemos a poner entre ellas el relleno que elijamos y a
colocarlas en orden (morado-verde-amarillo-naranja-rojo).
Como os he dicho antes,
yo prefiero utilizar crema pastelera y mermelada para que las absorba el
bizcocho y la separación no tenga un color que rompa el diseño del arcoíris.
Aunque no lo parezca luego no queda blanco
7. Si optáis como yo por cubrir
la tarta con fondant os recomiendo humedecer el exterior del bizcocho o darle
una cobertura de mermelada, crema pastelera o buttercream para ayudar a que la
pasta de azúcar quede bien pegada.
8. Decoramos a placer (buttercream,
fondant, chocolate…).
Yo aproveché la experiencia de mi tarta de cumpleaños para el diseño exterior (esta vez menos sobrio y con las líneas en glasa más finas)
Para ello primero delinee las
ramas haciendo “Us” encadenadas (vertical y horizontalmente) con la manga y una
boquilla nº3.
Luego amasé fondant hasta que
tuviese un grosor de 1,5-2mm y recorté varias flores pequeñas. Para extraer la
pasta de azúcar de un molde tan pequeño, utilicé la parte de debajo de un
pincel, que es roma.
Con pegamento alimentario y la misma parte trasera del pincel pegué las flores a la tarta empujándolas suavemente por el centro de manera que se creaba un hoyuelo en el que coloque la perla de azúcar con la ayuda de unas pinzas.
Luz Ignesón
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Me encanta la idea de que por fuera sea tan sobria y elegante pero dentro sea un estallido de colores y alegría! :-) Creo que es ideal para esta etapa primaveral! Enhorabuena!
ResponderEliminarmuchas gracias :)
EliminarHola!!! He visto tu sorteo en el facebook y, viendo tus tartas es complicado decidirse por una en concreto, pero esta me enamora!!! Me encantan los colorines y yo también he hecho unas cuantas así... Por lo que me quedo con esta... Un saludo!!!
ResponderEliminarque bien!! esta fue una de las primera y, aunque no sea perfecta, le tengo mucho cariño :)
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