Como la experiencia del fondant
me había entusiasmado (hay que limpiar menos cacharros que si hago buttercream)
me acerqué a la tienda americana a por mas material y salí arruinada pero con
fondant de todos los colores imaginables. También aproveché para comprarme mis
primeros moldes de tartas y cortadores de galletas y así devolverle a mí cuñada
los suyos (si lo estás leyendo gracias por ayudarme a empezar :) ).
Entre las cosas que me compré
había un set de 3 cortadores de flores tipo Ágata Ruiz de la Prada y una cajita
con formas básicas (corazón, estrella, luna…) Así que en cuanto llegó el fin de
semana volví a repetir la receta de las galletas, esta vez con menos ayuda, y a
hornearlas en el día (porque soy una “caga prisas” y lo de hacer la repostería
en dos días todavía me cuesta).
Luego amasé el fondant, éste era de la marca PMC y estaba mas duro que el que había probado del Dr. Oetker pero una vez amasado lo encontré más maleable….aparte de la fantástica ventaja de que tuviese ya el color que quería (ver nota abajo)
Para las formas básicas opté por decorarlas
usando un color de base y luego utilizar los lápices pasteleros para delinear concéntricamente
la forma (he de reconocer que la estrella quedó un poco grimosa). Como los colores
que vienen en el paquete son los primarios, la combinación posible es mucho más
limitada que si hubiese utilizado glasa o buttercream pero para empezar a hacer
galletas y coger práctica creo que son perfectos y muy cómodos.
Para las flores jugué con dos
colores de fondant y los diferentes tamaños de los cortadores creando cuatro
tipos de galletas que en el conjunto del plato quedaban muy bien. El cortador
pequeño me dio bastantes problemas para extraer de él el fondant y por eso en
algunas galletas probé a hacer un punto con la boquilla 8 a modo de cortador.
Tengo que mejorar con la fotografía culinaria, lo se!
El conjunto fueron unas galletas
muy sabrosas y muy bonitas, o eso me pareció por aquel entonces cuando no quemar
la masa era todo un logro.
Nota: Para teñir fondant blanco
no lo hagáis nunca cogiendo todo el taco, pues tardareis una eternidad en
conseguir el color deseado. Es mejor coger una bola tamaño pelota de ping-pong
e ir subiéndole el color. Una vez conseguido lo mezclaremos poco a poco con el
resto del fondant amasando pacientemente cada nueva incorporación, antes de
meter la siguiente, hasta que sea completamente uniforme. Obviamente cuando
terminemos el color habrá aclarado y tendremos que poner un poco mas de
colorante para dejarlo perfecto, pero el proceso en total será cien mil veces
mas rápido que si lo intentásemos desde el principio con todo el fondant. Os lo
aseguro.
Otra cosa importante a tener en
cuenta es que seguramente acabareis con los dedos del color de colorante y que,
por mucho que os lavéis, esas manchas permanecerán varias horas en vuestras
manos y, lo que es peor, entre vuestras uñas!!!
© [2013-2014] [Be brown, be sweet]
Luz Ignesón
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