Hoy es Halloween y, aunque yo
no lo celebro, es divertido hacer repostería con ese tema. Sinceramente siempre
me dió bastante rabia que una "fiesta extranjera" se haya impuesto a nuestro
tradicional día de difuntos, pero no soy quien como para prohibir a los demás
celebrarla. Además las raíces celtas de esta fiesta son mas antiguas que nuestra tradición católica y, merchandising a parte, seguro que nuestros antepasados también celebraban la víspera de todos los santos.
Y por si fuera poco a los niños les encanta y
este día rondan las calles acompañados de sus padres con sus cestitas de
caramelos. ¡Es como ver la secuencia de E.T en primera persona!. Ellos no saben
si es tradición o no, solo ven los colores y las gominolas.