Me gustaría aprovechar esta
bonita tarta de Minnie para hablaros de las impresiones comestibles, ya que
salvo el lazo y las zonas negras de la cara, el resto está realizado empleando
este tipo de impresión.
A modo de introducción, tengo que
contaros que, un mes antes de la elaboración de esta tarta, mi marido me regalo
una impresora de tinta comestible como sorpresa de aniversario. Estaba harto de oírme decir
“si hubiese tenido tiempo para encargar una impresión comestible habría
ahorrado horas de sueño en esta tarta” así que decidió hacerme feliz. Esto se
debe a que en la mayoría de las tiendas hay que encargar con antelación lo que
quieres que te impriman, amén de ir a por ello o esperar a que te lo manden por
mensajería. Sin embargo con una impresora comestible en casa puedes sacar lo
que necesitas en el momento e incluso improvisar decoraciones en el último
minuto.