Esta es una de esas tartas que
surgen a raíz de otras y por eso hacen el doble de ilusión ya que, no solo han
valorado el trabajo que has realizado (que aunque sea regalado no deja de ser
trabajo), sino que además les ha gustado el sabor de la tarta, que al fin y al
cabo es lo mas importante en la repostería.
Y por eso cuando la madre de Rodrigo
se acercó, en la “fiesta” de cumpleaños de mi hermana, y me dijo que tras ver
la tarta que le había regalado había pensado que sería fantástico que le
pudiese hacer una de Star Wars a su hijo, me llenó de satisfacción.