El encargo que me hizo mi cuñado
para el cumple de mí sobrino era sencillo: hacer alrededor de 25 galletas de
diferentes tipos de guitarra….y como yo soy como soy, y me encanta complicarme
la vida, decidí decorar cada tipo con una “materia prima” distinta (chocolate plástico,
glasa y fondant). Inicialmente tenía mucho sentido
porque asi aprovechaba para ver que “técnica de decoración” y/o material me
gustaba más. La realidad fue que me vi un poco abrumada con tanto cambio y al
final perdí mucho tiempo.
Guitarra acústica, semi-acústica y eléctrica (la acústica tiene efecto madera)
Para contároslo de manera
ordenada, lo primero que hice fue buscar cuántos tipos de guitarra había. La
mayor parte de las
webs se centraban en tres tipos fundamentales: La
guitarra acústica (la española de toda la vida) la semi-acústica (como la
española pero con un mordisco…dicho de manera algo burda) y la eléctrica (todos
podemos visualizar a nuestro grupo favorito con una de éstas). En la tienda de repostería encontré
cortadores de la primera y la última, y solo tuve que recortar un poco las figuras
para crear la semi-acústica. Finalmente horneé 24 galletas en total, ocho de
cada tipo.