sábado, 7 de abril de 2018

Camino a la perfección

He decido escribir este post porque muchos de los seguidores que tengo en las redes sociales me escriben diciendo que “ojalá tuviesen mis manos” para poder hacer lo que hago o que “las bendicen porque son únicas”. Cuando yo les respondo que ya verán como con el tiempo y mucha práctica conseguirán hacer cosas similares, se ríen y me dicen que eso es imposible porque tengo un “don especial”. Pues bien,  estos son mis primeros dulces.


Todos hemos empezado en algún momento desde cero. Hemos cometido errores, no hemos sabido cómo hacer las cosas o hemos tenido que tirar varias pruebas a la basura de lo horribles o malas que eran/estaban.

Mi primera tarta resultado de un curso en La Tienda Americana

Es verdad que hay gente que nace con un "don" y que desde el principio le salen las cosas perfectas (lo que no significa que no se lo “curren” para seguir mejorando y auto perfeccionándose), pero yo no soy una de ellas. De hecho de pequeña en el cole, las profesoras de manualidades decían que era una negada y solía obtener aprobados raspados en esa asignatura, que era tan sencilla para el resto

Aunque he de reconocer, como ya he comentado en alguna ocasión, que el modelado se me dio bien desde casi el principio, es lo único. De hecho, inicialmente era lo que menos me gustaba de la repostería creativa. Primero quería hacer cosas con crema de mantequilla, luego me decliné por las galletas (ojalá tuviese paciencia para mejorar con ellas), después me atrajeron las flores de azúcar, perfección en estado puro, y finalmente descubrí que lo mío eran el fondant y las figuras modeladas. Eso era lo que mejor se me daba y con lo que mas disfrutaba….aunque no sé si lo último se debe precisamente a lo primero.


En este caso las grietas las tapé con lineas verdes a modo de enredadera

Cuando os digo que se me daba bien el fondant no me refiero a que la primera tarta me saliese con bordes perfectos ¡ni mucho menos!, de hecho la primera vez que forré una tarta con fondant se rajó todo el borde y tuve que forrarla encima con una segunda capa para que quedase medianamente bien. Todo un engrudo de fondant con bizcocho debajo. Esto me pasó bastantes veces al principio ya que, por muchos vídeos que veía en internet, no entendía que hacía mal ni porqué era tan torpe que algo tan sencillo no me salía!! Solo cuando empecé a ir a cursos y a preguntar a la gente que sabía, me di cuenta de que el problema no era "yo" y de que tenía solución.


No se ve bien pero el espesor del fondant es porque son dos capas

También recuerdo que al principio pensaba que había que echarle maicena a todo para poder trabajar, de forma que las tartas quedaban llenas del polvito blanco. Para quitarlo les daba una pincelada de agua con lo que quedaban brillantes y monísimas, como quien barniza un cuadro, lo malo es que, evidentemente, el agua no se secaba, deshacía el fondant y lo dejaba todo pegajoso...no sabía que había que tener cuidado con el agua :(

Galletas brillantes por la cantidad de agua que tienen

Por aquel entonces tampoco prestaba atención a que las paredes de mi tarta no quedaban rectas y lisas. Notaba la diferencia con las de otras personas, pero pensaba que era que yo no tenía “mano” y no que no conocía la técnica adecuada para que quedase bien.


Bultos en los verticales de la tarta, solución: La ganaché

Tampoco sabía que para pintar era mejor usar alcohol, que evapora mucho mas rápido que el agua, e hice unas galletas pintadas que tardaron en secarse una semana.


Respecto a mis primeras figuras, lo primero fue un coche de carreras que hice antes de comprarme las estecas de modelado, por lo que tuve que echar mano de todo lo que encontré por casa para poder seguir los pasos de un tutorial que encontré en internet.


Luego modelé los típicos cerditos en el barro que seguramente hemos hecho todos alguna vez. Ahí ya me arriesgué a teñir fondant y creo que usé por primera vez un bolillo. Aun así no sabía bien como pegar las piezas (las piernas del lobo se caían cada dos por tres y eso que les ponía un poco de agua) Tampoco entendía porque se agrietaba todo tanto y se quedaba tan duro con el CMC que me habían vendido en la tienda.


Mis siguientes modelados fueron un milagro, conseguí que se pareciesen mucho a los personajes de Disney y me sentí muuuy orgullosa. Ahí ya controlaba mejor el fondant, las estecas, el CMC….pero no tuve en cuenta que había que meter estructura y cuando los coloqué sobre la tarta de mi sobrina empezaron a tumbarse y a romperse. Casi lloro de desesperación porque en la mesa de mi casa se mantenían perfectamente, me había cerciorado al hacerlos. Al final tuve que apuntalarlos con unos palillos por detrás para poder sacar la tarta. Lección aprendida.

  
Me siguen emocionando estas figuras, pena que no se mantuviesen en pie

Finalizo con mi primera figura humana, que hice antes de tomar el primer curso de modelado en el que aprendí la solución de tooodos los problemas que había tenido hasta la fecha y descubrí que, en realidad, tenía mano para estas cosas.

La muñeca en sí quedó muy graciosa y a mi hermana le encantó (la hice para su graduación) pero como la modelé entera de fondant (utilizando una pastilla de 200gr de negro para el cuerpo) pesaba tanto que hundió el borde la tarta sobre el que se apoyaba. Además el palillo que puse para unir la cabeza al cuerpo (primer intento de estructura con una figura) lo puse con la punta hacia arriba de manera que atravesó poco a poco el fondant carne y salió por la parte del pelo.¡Menudo susto! Por otro lado los pies, que inicialmente estaban pegados con pegamento comestible y acabaron con un palillo cada uno porque se caían constantemente ¡que desesperación!


Fondant de borde arrugado por el peso de la figura.

Echando la vista atrás, creo que lo que mas me gusta de esa época es esta tarta de buttercream y mi tarta derretida, fruto de no saber de la existencia del CMC ni de que el calor derrite el fondant (aquí os cuento porque) Gracias a ellas me di cuenta de que lo importante es no perder la calma y sacar algo positivo de lo negativo para seguir mejorando poco a poco hasta llegar a la perfección, como os animo a hacer a vosotros.

 

En resumen, hace ya cinco años desde mi primera tarta y si comparo las cosas que voy haciendo, incluso de un año para otro, y aun pareciendo perfectas, noto una evolución y mejora por lo que insisto, retomando una de las frases con las que empecé este blog:

 
Misma tarta elaborada con dos años de diferencia ¡se nota la evolución!

“no perdáis nunca el ánimo, ni la paciencia y seguir siempre disfrutando cada vez que nos enfrentemos a un nuevo y dulce reto..... como dicen en la película Ratatouille "todo el mundo puede cocinar" solo hay que tener pasión y ganas de hacerlo”


   Luz Ignesón

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1 comentario:

  1. Pues a mi la de la pantera rosa me gusto mucho!.....vuelve a enviarmelos....

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